Defectos de refracción: Astigmatismo, miopía, hipermetropía

Los defectos de refracción, también llamados ametropías, son problemas de visión que ocurren cuando el ojo no puede enfocar las imágenes correctamente en la retina. Esto significa que los rayos de luz que entran en el ojo no se enfocan de manera nítida, causando visión borrosa. Los defectos de refracción pueden ser causados por la forma del ojo, la córnea o el cristalino.

¿Qué tan frecuente es?

Son muy frecuentes, se estima que más del 30% de la población puede tener alguna ametropía significativa y casi el 95% de la población puede tener algo de astigmatismo (por la forma natural de la cornea que no es completamente redonda), la incidencia está en aumento en todo el mundo principalmente de la miopía que se estima podría llegar a ser hasta del 50% de la población para el año 2050.

¿Qué lo causa?

Pueden darse por varios factores, dentro de ellos están:

  • Factores genéticos y ambientales: Existe una predisposición genética a los defectos de refracción, y factores como el tiempo que se pasa al aire libre y el uso de pantallas pueden influir en la aparición de la miopía. 
  • Longitud del globo ocular: Si el ojo es demasiado largo o demasiado corto, la luz no se enfoca correctamente en la retina, lo que puede causar miopía (dificultad para ver de lejos) o hipermetropía (dificultad para ver de cerca). 
  • Forma de la córnea: La córnea, la capa transparente frontal del ojo, puede tener una curvatura irregular, lo que impide que la luz se enfoque correctamente y puede causar astigmatismo (visión borrosa o distorsionada). 
  • Cristalino: El cristalino es la lente natural del ojo que ayuda a enfocar la luz. Con la edad, el cristalino puede endurecerse o perder elasticidad, lo que dificulta el enfoque.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas pueden variar, pero los más comunes incluyen:

  • Visión borrosa.
  • Dolores de cabeza.
  • Fatiga ocular.
  • Dificultad para leer o ver objetos de cerca o de lejos, dependiendo del tipo de defecto.

¿Cómo se diagnostica?

Mediante el examen que realiza el optómetra o el oftalmólogo durante la consulta. Es importante mencionar la evaluación temprana de los niños por parte del oftalmólogo pediatra para poder diagnosticar estos defectos debido a que es frecuente que los niños no se den cuenta que ven menos y estas enfermedades en los niños sin tratamiento pueden generar ojo perezoso que puede más adelante dejar una secuela de mala visión irreversible.

¿Tiene tratamiento?

Si, existen tratamientos correctivos para mejorar la Visión con gafas o lentes de contacto o tratamientos para corregir definitivamente el defecto mediante cirugía.

  • Gafas: Ayudan a corregir la forma en que el ojo enfoca la luz.
  • Lentes de contacto: Son una alternativa a las gafas que también pueden corregir los defectos de refracción.
  • Cirugía refractiva: Puede cambiar la forma de la córnea para mejorar la visión.

Imagen de Laura Montoya López

Laura Montoya López

Médica Oftalmóloga | Alta especialidad en córnea

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